Reconocer la felicidad.

La felicidad es una emoción que se produce en una persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Básicamente es una sensación de plenitud, bienestar y satisfacción.

No podemos olvidar que la felicidad es subjetiva, esto quiere decir que un hecho, puede provocar reacciones totalmente diferentes en una persona u otra, así que para unos una determinada acción puede ser motivo de felicidad, y para otros no. Pero no podemos cometer el error de encasillar la felicidad en algo positivo o negativo, porque la felicidad, no tiene que ver con la tristeza o alegría. Más bien, estamos hablando de un estado de plenitud y satisfacción independientemente de un estado de ánimo.

Aristóteles decía que todos queremos obtener la felicidad, pero cuando tratamos de ponernos de acuerdo en como conseguirlo, empiezan las discrepancias. otros hablan de que cuando una persona se siente autorrealizada, es feliz.

puedes ser feliz siendo autosuficiente, valiéndote por tí mismo y no dependiendo de nadie. O para tí, la felicidad puede estár en el placer y la negación del sufrimiento.

Pero todo puede ser mucho más fácil, pregúntate. ¿Eres feliz siendo humano? ¿Qué te mueve a ser feliz?

Estamos demasiado empeñados en buscar este estado en situaciones o actos que nos hagan sentir bien, nos hagan sentir plenos, conseguir nuestro fin más elevado. Buscamos la felicidad en el placer, en el honor, en la riqueza, en la caridad… Pero no nos hemos dado cuenta de una cosa: La felicidad ya está en nosotros. La única forma de acceder a la verdadera felicidad es aceptar nuestro ser interior y permitirnos ser. En el momento en el que nos miremos al espejo, y en lugar de ver un rostro, nos veamos a nosotros mismos, sin máscaras, pieles o corazas, como realmente somos, en ese momento, estamos siendo felices. Porque la felicidad consiste simplemente en darnos cuenta de una vez, que somos lo que somos, y eso es lo más grande a lo que un ser puede aspirar.

Consejos para dormir mejor.

La falta de sueño puede afectar practicamente a casi todo: Emocionalmente estaremos más inestables, no realizaremos las tareas todo lo bien que nos gustaría, y podría dar lugar a enfermedades y aumento de sobrepeso. Aquí unos cuantos consejos para dormir mejor.

  • Actividades intensas: Pueden ser físicas o emocionales, a lo largo del día. Al someter nuestro organismo a una gran actividad permitiremos que cuando llegue la hora de dormir, este se relaje y podamos conciliar mejor el sueño.
  • Actividades relajantes: Antes de ir a la cama siempre podemos realizar actividades que preparen el cerebro para dormir, como leer, escuchar música, etc…
  • Fe: Aunque parezca mentira, la fe es un arma muy importante, créete que dormirás bien, y dormirás bien, no falla.

Si notas que durante un tiempo prolongado la falta de sueño te afecta en tu forma de ser o a la hora de desempeñar actividades, puede que tengas que consultarlo con un profesional especializado en estos casos, ya que se puede tratar de un posible trastorno del sueño. Hay un mínimo de horas recomendado para dormir, pero varía según la edad.

Las horas mínimas para dormir por edades son las siguientes, también recogidas en Este artículo.

  • 0-3 meses: de 14 a 17 horas cada día.
  • 4-11 meses: De 12 a 15 horas cada día.
  • 1-2 años: de 11 a 14 horas cada día.
  • 3-5 años: de 10 a 13 horas cada día.
  • 6-13 años: de 9 a 11 horas cada día.
  • 14-17 años: de 8 a 10 horas cada día.
  • 18-64 años: de 7 a 9 horas cada día.
  • más de 65: de 7 a 8 horas cada día.

Termino el artículo deseando dulces sueños a todos, y a ver si conseguimos dar menos vueltas en la cama y tener un sueño más placentero.

Dolor de espalda y cómo prevenirlo.

Todos en algún momento de nuestra vida hemos sufrido de dolor de espalda, pasando desde una simple molestia a punzadas agudas. Cuando realizamos un movimiento brusco o solemos levantar cosas pesadas, es cuando nos damos cuenta que algo está fallando. Los factores que aumentan este dolor pueden ser los siguientes:

  • Edad: Los síntomas suelen aparecer entre los 30 a 40 años en la mayoría de personas.
  • Sedentarismo: Una condición física pobre puede aumentarlo.
  • Genética: Puede ser perfectamente hereditario.
  • Fumar: El consumo de tabaco dificulta la circulación de nutrientes hacia la columna.

A parte de estas, pueden haber implicadas diferentes causas que nos lleven al dolor de espalda. Tensión muscular, o lesiones causadas por esguinces, fracturas y caídas.

Otras situaciones como embarazos o piedras en los riñones pueden desencadenar un dolor de espalda. Determinados tumores también pueden ser fuente de dolor.

Aquí hay unas cuantas medidas para prevenir estos malestares.

  • Ejercicio: Esto fortalecerá los músculos de la espalda.
  • Alimentación: El Calcio y la Vitamina D son buenos factores para mantener huesos fuertes.
  • Buena postura: Mantener nuestra espalda recta el mayor tiempo posible es adecuado para no sobrecargarla.

Qué definimos por inteligencia emocional.

La inteligencia emocional se define como el conjunto de habilidades que permiten expresar emociones de forma equilibrada, así como identificar las emociones agenas y utilizar esta información para poder guiar nuestra forma de pensar y comportamiento. Hay muchas formas de expresar emociones, tantas como acciones, pues cada acción que realizamos en nuestra vida sea con nosotros mismos o hacia otras personas suele llevar implicada una emoción, y un gesto tan simple como un beso puede desencadenar un proceso emocional bastante profundo.

Debes tener en cuenta una cosa: Todo pensamiento suele ser generado a partir de una emoción, ya que las emociones suelen estár por encima de lo racional. Si no observa a tu alrededor y te darás cuenta que casi todo lleva asociada una emoción o un sentimiento, solo tienes que fijarte en los animales, ¿Por qué se guían ellos si no? ¿Como consiguen sobrevivir? Los animales, son muy inteligentes, pero sobre todo, inteligentes emocionales. incluso cuando de memoria se trata, hay emociones que nos hacen recordar sucesos, y sucesos que nos hacen recordar emociones.

Traumas, momentos felices… ¿Como los recordarías sin las emociones que ello conlleva? Al reír y o llorar, enrojecerse… ¿Como identificaríamos qué está bien y qué está mal para nosotros? en todos estos procesos forzosamente tienen que intervenir las emociones. Y bueno… ya a nivel de inconsciente, mejor no nos metemos por ahora.

La memoria emocional comienza desde que existimos, somos niños y se sigue desarrollando en la vida adulta. Es el conjunto de experiencias pasadas encargadas de generar recuerdos agradables o traumas para que en un futuro actuemos de determinada forma y contribuyamos a nuestra supervivencia. Pero claro, este mundo es tan cambiante a todos los niveles, que muchas veces actuamos de determinada forma ante una situación y no sabemos por qué, en estos casos, hay que hacer una actualización de nuestra inteligencia emocional, ya que estamos actuando ante una situación cuya razón de ser es muy diferente de la situación original. También sería bueno tener en cuenta que nuestra memoria emocional es transgeneracional, ya que todos en cierta forma la heredamos de nuestros antepasados, y de épocas donde una gestión rápida de las emociones era cuestión de sobrevivir o no sobrevivir.

Así de esta forma, por ejemplo, una situación desagradable de la cual hemos tenido que salir quedará grabada en nuestra memoria emocional, y si en un futuro se presenta otro suceso que emita a nuestro inconsciente señales idénticas o similares a la situación anterior, saltarán las alarmas y entraremos en un estado de alerta o pánico. Sucedería lo contrario con una situación agradable, en la cual nuestro inconsciente por el contrario, al relacionar sucesos posteriores nos enviaría sensación de bienestar. Con lo cual, podríamos decir que el objetivo al desarrollar nuestra inteligencia emocional sería poder conseguir un equilibrio entre emociones y pensamientos para poder detectar incoherencias en nosotros mismos, y al resolverlas obtener una mejor calidad de vida

Recuerda que una mente que no resuena con coherencia no puede pensar con claridad, y que por el contrario el equilibrio emocional te permitirá actuar de una forma más fluída ante tí y hacia los demás. De tu inteligencia emocional depende tu inteligencia racional, tú decides hasta qué punto tomas el control de tus emociones.

¿Qué es el autoconocimiento?

Para arrancar este sitio veo necesario explicar un poco qué es el autoconocimiento y todo lo que implica. Ya que el saber de uno mismo abre un montón de posibilidades y matices que en muchos casos a simple vista no somos capaces de distinguir.

Esta acepción, la cual lleva utilizándose ya tiempo atrás en numerosos textos, sobre todo los relacionados con la Psicología evolutiva, significa en esencia conocerse a uno mismo, pero no sólo de forma superficial, si no incluyendo todos nuestros defectos y virtudes. Desde que somos niños y empezamos a tener uso de razón, comenzamos a explorarnos a nosotros mismos empezando por nuestro cuerpo, la parte más superficial de nuestro ser, y desde ahí vamos interiorizando en nosotros mismos de forma mental, emocional, espiritual, etc…

Hoy en día cuando de inteligencia emocional se habla, es muy importante conocerse a uno mismo, pues será una de las claves más fundamentales para obtener las herramientas adecuadas que te guíen en la consecución de objetivos. Ten en cuenta que mediante este proceso nos hacemos conscientes de nuestro Yo y sus diversas características, cualidades y limitaciones, ya que si nos vamos a enfrentar a una situación, ¿no es mejor que primero determinemos a qué nos estamos enfrentando de nosotros mismos?

Pero el objetivo de esta exploración no consiste solo en conocernos y ya, porque sería algo que no terminaría de tener sentido. Cuando iniciamos este camino podemos encontrar cualidades de nosotros mismos que no nos gusten o que tengamos pendientes de sanar, así que es también cometido del la modificación de las mismas para un mayor bienestar de vida. Es más, cuantas veces nos hemos encontrado a gente que dice no saber quien és, a qué se quiere dedicar, etc… Esas personas tienen una clara falta de identidad y el Autoconocimiento sería un primer paso por el cual comenzar.

Una cosa muy importante que debemos tener en cuenta es el hecho de que nosotros estamos en constante cambio, esto quiere decir que nuestras actitudes y aptitudes no son estáticas, y muchas de ellas pueden cambiar con el tiempo, dando lugar a que el Autoconocimiento sea un proceso permanente de exploración, en muchos casos cumpliéndose esta ley: Mientras más conozco de mí, menos sé. Y tú… ?Te conoces a tí mismo?