Infusiones de manzanilla y sus propiedades.

La Manzanilla es una hierba muy abundante en latinoamérica y una de las infusiones más empleadas en el mundo, ya sea bebida o aplicándola en partes afectadas en el cuerpo. Desde mucho tiempo atrás se ha utilizado esta hierba para tratar trastornos digestivos leves, así como inflamaciones oculares o resfriados.

También actúa como Colagogo, aumentando la producción de Bilis. Para las úlceras son muy típicas las infusiones de manzanilla, tila y naranjo. Se prepara con una cucharada por taza durante 30 minutos, 3 tazas al día.

También es útil para el cabello, ya que elimina el picor y aclara, incluso se puede usar para esconder las canas. Un remedio muy bueno serían 4 flores de manzanilla por medio litro de agua. Se filtra y se usa el líquido resultante para enjuagar el cabello después de lavarlo. Las infusiones bien cargadas de manzanilla son antisépticas, por lo cual se pueden usar como enjuague bucal.

Para preparar un enjuague bucal, se usa cucharada y media de manzanilla por vaso de agua. Se aconseja no tragar, ya que la manzanilla muy cargada puede ser vomitiva. Esta hierba no suele ser tóxica, pero tratamientos muy prolongados con la misma pueden ocasionar irritaciones digestivas con sensación de vómitos.

Las personas que posean alergia a las plantas de la familia de la composición no deberían tomar manzanilla. La manzanilla también se ha podido utilizar para problemas ginecológicos y aliviar fiebre.

El té de manzanilla es muy bueno para combatir el insomnio y las pesadillas. También ayuda a combatir el nerviosismo.